lunes, 24 de abril de 2023

                                                               REMEMBRANZAS

                                                                                                                             


      



Tenías once meses; estabas en casa de la abuela Nana y no parabas de arrastrar una silla plástica que llevabas desde la puerta de la galería hacia la cocina como si ese trayecto fuera tu autopista personal.

En mis adentros me preocupaba que cumplieras el año y que aun no caminaras. Entonces ocurrió. Te quite la silla para sentarme, te enojaste tanto que te abalanzaste hacia mí para reprocharme con tu balbuceo y fue entonces cuando caminaste sin temor, sorprendiéndote a ti mismo por tu gran hazaña.                          26 mayo 2004


... Mami cuéntame historias de cuando éramos pequeños- Ese fue su pedido y accedí-.

Cuando tenías poco más de un año durante una tarde en la que estábamos todos en casa, decidimos dormir la siesta. Ustedes se acostaron juntos en la habitación de su hermano mayor y tu papi y yo estábamos en nuestra cama. una hora más tarde me levanté y fui a la cocina a tomar agua. Fue entonces cuando miré por la ventana y te vi fuera de la casa en el patio. Del susto tire el vaso con agua y salí gritando pidiéndole a tu papi que trajera la llave de la puerta porque todo estaba cerrado y el susto de tu hazaña no me permitió obrar con entendimiento de la situación. 

Llame a tu tía Julia para que te buscara en lo que abríamos la puerta y cuando por fin abrimos y Julia te entregó en mis brazos tu risa traviesa y tus carcajadas nos contagió a todos y esa vez te libraste de una nalgada que te tenía preparada tu papá.    

                                                   agosto 2016       


Hijo, cuando tenías 4 0 5 años los domingos veíamos un programa en el que los participantes eran niños y niñas y demostraban su talento para el canto, baile y actuación. 

había un niño que  cantaba de manera impresionante una canción que te aprendiste con asombrosa facilidad. La cantabas con pasión y entonces en una de esas tardes familiares te grabamos cantando y siempre disfrutábamos de escucharte en esa grabación.

Tiempo después, ya con siete años no deseabas ni que te lo recordáramos, de hecho, te enojas cuando tu padre la canta porque es una parodia para ti.

Pero hijo, aun así, en nuestra memoria ese canto tuyo; esa grabación la tenemos perennemente registrada como una de tus tantas acciones hermosas que forman tu personalidad.

                                                 25 dic 2019



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